Soy adicto al chicle. Más concretamente al de sabor de fresa. Creo que entre mis allegados es de sobra conocido. Resulta que leo en Ricky’s RAM Dump algo sobre un artículo escrito por Maya Talisman titulado Chewing On Mindfulness: Gum Is Your Secret donde se dice que una investigación reciente ha descubierto que masticar chicle ayuda a concentrarse y retener. El estudio indica que, tanto para adultos como para niños, las tareas mentales son completadas con un 20% más de efectividad cuando se mastica chicle.
Ricky afirma que tiene su sentido. Nos dice que sus mejores ideas aparecen cuando su cuerpo está metido en una actividad física importante que no requiere mucha atención mental. Es decir, estar físicamente con el piloto automático permite a la mente andar libre y ser creativa.
Masticar chicle implica realizar una acción continua que no requiere ningún tipo de esfuerzo mental pero que produce cierta actividad física. Por tanto esa pequeña actividad física (mascar) estimularía la mente y ayudaría realizar tareas que necesitan capacidad mental extra.
A pesar de ser un consumidor de chicle contumaz no puedo afirmar que eso ayude a mi capacidad mental. Pero puedo afirmar (puesto que lo compruebo un par de veces a la semana) que una actividad física de gran esfuerzo y sobretodo duradera (2-3 horas seguidas) produce un efecto colada en mi cerebro.
No me gusta el chicle. Pero podría corroborar un poquito esta teoría comiendo pipas.
Sobre la actividad física para pensar... estoy deacuerdo. Cuando nado o cuando recojo almendras es cuando mi cerebro se activa sin control. Aunque montando en bicicleta no me funciona tanto, debe ser por el paisaje.
También conduciendo a veces me ha funcionado. De hecho ha sido conduciendo cuando ha salido mi EUREKA para poner solución a algunas estrategias de campañas de publicidad. También a veces me he pasado el cruce de tan concetraba que iba pensando en proyectos.
Pues yo no hago ni el huevo y soy una inteligencia superior. El día que me ponga unas bambas desas arraso ;-)
Voy a ver si le doy al rodillo...