
El día en que, hacía muchos años, el comandante intuyó por primera vez el horror de un pasado ineludible, interrogó detenidamente a Jorgen Jorgensen y acto seguido le dio una orden tajante mientras orinaba en un rincón de su celda.- Le encomiendo -había dicho el comandante- la custodia de todos los archivos de la isla.
El comandante se volvió entonces hacia el viejo danés, metiéndose de nuevo el pene lleno de pústulas en los calzones, sin vergüenza ni preocupación, sino con el levísimo temblor de un dolor intenso.
- Si ya no puedo controlar el pasado, al menos controlaré el futuro -prosiguió mientras se limpiaba los dedos mojados en una charrera con forma de pardela. Su máscara brillaba tanto que el viejo danés tuvo que protegerse los ojos con una mano.
De lectura no siempre fácil, el libro de Flanagan está a camino entre la novela de aventuras y la histórica. El autor denuncia los peligros de la clasificación y, al mismo tiempo, rompe el silencio sobre los abusos del colonialismo llevado a cabo en tierras australes, especialmente en la Tierra de Van Diemen, actual Tasmania, tanto sobre los indigenas como sobre los condenados en la isla penitenciaria de Sara.
Desconozco si las siguientes ediciones han sido como la que acabo de terminar, la primera, pero en la edición de septiembre del 2003 de Mondadori cada uno de los doce capítulos (la taxonomía de los 12 peces) está en un color de tinta diferente, y no es que sea un lujo del diseño editorial (que también) sino que responde enteramente a cuestiones internas de la novela.
Para saber más:
· Richard Flanagan en busca de la gente pez (como introducción).
· Gould's Book of Fish en Complete Review (ahí está todo, aunque en inglés).
· Gould, William Buelow (1803 - 1853) en el ANBG (sobre el personaje histórico).