Vía Flaneuse, descubro una descarnada interpretación de nuestra economía y por ende de nuestra forma de vivir. Los ejemplos son muy válidos y la lista podría ser interminable:
(...) toda nuestra economía se basa en las flaquezas humanas, en los malos hábitos y las inseguridades. La moda. La comida rápida. Los coches deportivos. Los tecnoaparatos. Los juguetes sexuales. Los centros de dietética. Los clubes de belleza para hombres. Los anuncios personales. Las sectas religiosas. El deporte profesional, y he ahí una manera de vivir a través de otros. Las peluquerías. Las crisis masculinas de la madurez. El desenfreno de las compras. Toda nuestra forma de vida se basa en la insatisfacción y la falta de confianza en nosotros mismos. Piensa en lo que ocurriría si la gente fuera real y verdaderamente feliz. Si estuviera verdaderamente satisfecha de su vida. Sería un cataclismo.
Hapiness TM, Will Ferguson
Definitivamente me declaro una persona insatisfecha con mi vida y muy infeliz. Dios mio¡¡¡ Creo que me voy de compras a ver si me sube el animo.
Miss, yo soy un infeliz desde que dejastes de actualizar tu blog.
David, puse un enlace al artículo pero no puedo hacer trackback, me da error. Sirva esto de trackback.